18 de enero de 2007

Artículos inolvidables

 Seguiré aquí con los post de los artículos que considero inolvidables.
Otro escrito que para mí es inolvidable fue escrito en Clave Digital por Bienvenido Peña.

Acá va:


PUBLICADO EN LA SECCION FIRMAS DE CLAVE DIGITAL EL DIA martes, 25 de abril de 2006

OPINION


La niña de Steven Gehy

Escrito por Bienvenido Peña - Educador. Estudiante de periodismo.

Aunque no sé tu nombre, porque Steven Gehy no se empeñó en ofrecérmelo, vine a visitarte y a brindarte mi solidaridad al igual que él.

Sólo me dijo que la dirección se perdía entre los recovecos de los cañaverales, y que en el trayecto escucharía bramidos de un monstruo cansado expeliendo de su vientre bocanadas de humo negro y gritos de almas en penitencia.

¿Por qué me pellizcas?

No tengo pesadilla. Yo también lo escucho y lo veo.

Sólo hay que venir, para comenzar a ser humano. Desde ahora, prometo, que también lo seré.

Ignoraba lo tierna que eres, como todos los seres pequeñitos del mundo.
Desde mi infancia me educaron distintos; pero no vale la pena. Olvídalo.

Pensé te encontrarías diferente después de la visita de Steven Gehy.
Perdóname, porque tan pronto no es posible.

!Qué cruel he sido contigo!

Te prometo, pequeña, jamás sería así, lo juro.

¿Recuerdas la manita que te pidió Steven?

Dijiste la izquierda.

!Ah! la derecha.

¿Puedo tomarla?

Gracias.

¿Sientes mi palpitar?

Yo también el tuyo.

¿Sabías que todos nacemos con amor y alegría, y que el odio y el dolor lo aporta la sociedad? Pues, desde ahora en adelante, sépalo.

¿Puedes regalarme dos minutos?

Gracias de nuevo.

Ya controlé mis corazonadas.

Ahora sí. Claro, no era para menos.

¿Por qué ríes?

!Que no me comprendes!

Ya escucharás.

Como tú, son muchas las criaturas que han nacido lejos de su patria. Con las mismas condiciones.

Tus padres llegaron aquí. Lo mismo hicieron los míos. Marcharon a tierras extrañas, huyendo a la desigualdad.

Te cuento niña, igual que los míos, sufres las crueldades de xenofobia de aquellos mendigos de espíritu.

Debo contarte de Lucrecia, joven mujer oriunda de una comunidad que yace moribunda al Sur de mi país. Apagaron su vida unos xenófobos españoles en las ruinas de una antigua discoteca, donde pernoctaba, con otros coterráneos, dejando en la orfandad a una niña de tu edad.

¿Qué sucedió con tan aberrante sevicia? Que las almas de Dios protestaron en todo el universo. Así mismo exigimos respeto por tu dignidad, pequeña.

Recuerda que los que te ignoran van a la iglesia los domingos a ponerse en oración. ¿Sabes qué piden al Señor? Salud y larga vida para disfrutar y ostentar su opulencia. Los que no poseen riqueza, ruegan por ella.

!Ah! Olvidaba decirte mi niña, los genuflexos ante el altar llevan tu color a escondidas.

Naciste entre carretas y estercoleros de bueyes cansados. En donde tus progenitores amargan la vida y sudan la sangre para endulzar la existencia de los que niegan tu status.

A pesar de la pobreza, inspírate en los estudios, ignorando los escarnios.
Line Michelle Jean Phillipe, ya inició como finalista en el "Concurso Nacional de Matemáticas". Su padre es profesor de idiomas en la escuela de los pobres.

Ya adulta, veré tu hermosura, presentando noticias en la televisión; o en el Congreso de la República aprobando proyectos en bien de la nación; o en un estrado persiguiendo a los corruptos; o en uno de los bancos como funcionaria o cajera.


Quién sabe, si en la iglesia como monja enseñarás catecismo a los hijos y nietos de los renegados; o aportando tus conocimientos de medicina, sanando enfermos, con vocación y amor, sin importar etnia, religión, condición social o económica.

En fin, estudiar para lograr respeto como el Premio Nóbel de la Paz, Nelson Mandela, o el insurrecto antiesclavista Jean Jacques Dessalines.

Cuando vuelva, niña, deseo verte con altivez, orgullosa, ayudando a los que sienten desdén por ti.

Hasta luego. Y cuéntale a Steven Gehy, que yo también vine por aquí. !Agur!

!Ah! Perdonas el vozarrón: dile a los desalmados y pobres de espíritu que tus derechos fueron consagrados después de la Revolución Francesa.


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